17 dic 2008

Y no fueron felices y no comieron perdices...


Erase una vez

En una ciudad donde el amor cada vez es menor y el sexo mayor, una tierna jovencita que habia conocido a su principe en un concierto de salsa (los tiempos cabian sin duda alguna), ella lo vio , el la vio a ella, fue un momento de alegria y gozo para ambos, ella no corrio a la medianoche de la fiesta por temor a convertirse en calabaza, al contrario fueron a comer esa noche despues del concierto, pasearon por las calles de esta ciudad que cada dia mata al amor para compensarlo con los polvos al paso; ella sentia haber conocido tal vez a alguien especial.

Pasaron los dias y la princesa paseaba por las calles con el principe amado, el era joven, algo atractivo, pero nadie era perfecto y esta joven soñadora veria que el amor tiene muchas sorpresa.

Su joven principe no vivia en un palacio, solo los hacia ya que era albañil y no la llevo al castillo de los sueños, sino que le dijo a la princesa para irse a vivir a la casa de ella, la joven princesa lo penso y penso hasta que decidio que seria una forma de conocerse mas y poder tener su felices para siempre.

Pasaron las semanas, la convivencia fue al principio alegre, pero como todo cuento si bien la princesa no tenia una madrastra y dos hermanastras, tenia algo peor, una suegra y dos cuñadas que eran tanto o mas malas que en la cenicienta, criticandola, juzgandola, jodiendole su historia de cuento de hadas.

A los pocos meses de vivir juntos, la princesa tuvo su primera sorpresa, su principe tenia una heredera, la princesa no podia creerlo, un hija y no de ella, el joven principe como todo caballero le dijo que fue culpa de un condon que se rompio en el momento menos indicado, la princesa decidio hacer ojos cerrados a esto y seguir en su mundo de cuento.

Pasaron los años y la princesa ya no se sentia feliz, su joven principe no hacia mas que ser una carga en su vida, no le ayudaba a construir su mundo de felicidad, ya no veia en el su joven apuesto y encantador, solo veia un hombre gordo, que llegaba tarde a casa, que se iba de copas con los amigos y que no le despertaba ningun deseo, entonces la joven princesa descubrio que jamas habia tenido un orgasmo, que nunca disfruto ni en el sexo con este principe, pero ya tenia cinco años viviendo con el, porque habria de cambiar las cosas despues de tanto tiempo.

Pasaron casi nueve años desde que comenzo este erase una vez, la princesa sentia que debia casarse, no sabia si aun queria a su principe, no sabia si el era el indicado, no sabia si era amor lo que sentia por el, pero ya no era una joven princesa , estaba cerca a los treinta y nunca ni blanca nieves ni cenicienta se casaron luego de los treinta, asi que tenia que ir contra el reloj.

Comenzaron los preparativos para la boda de este cuento de hadas, habia todo, la iglesia, el traje de novia, el pastel, los invitados, la orquesta de salsa, la princesa se sentia feliz cuando descubrio algo increible y maravilloso, estaba por tener una heredera (oohhhh, nueve años de sexo y cuando estaba por casarse de blanco la cigueña le dejo un regalo), aun asi ya estaba todo listo y nada que unos ajustes a un vestido pudieran ayudar a cubrir ciertos "detalles".

Fue la boda de ensueño, fue un momento tan especial, ni su suegrasta y cuñadastra pudieron arruinar el dia, unos meses despues naceria su mayor felicidad, su joven heredera.

Paso un año desde el matrimonio, la joven princesa estaba feliz con su hija, pero el amor por su principe , si es que alguna vez lo hubo se habia apagado casi por completo, el solo verlo era para ella algo tan desagradable, pero seguia con el para poder darle la felicidad a la joven princesa, sin saber que vendria el golpe final de este cuento de hadas.

La princesa, puso un negocio nuevo y lo trabajaba todos los dias e hizo nuevas amistades cerca a su trabajo, se hizo amiga de la encargada de la panaderiaque estaba junto a ella y sentia que todo podria mejorar, conocia a nuevas amas de casa, amigas, amigos, su vida social mejoraba, pero su principe cada dia se alejaba mas de ella, no llegaba a casa, salia demasiado, hasta que un dia el principe le dice a la princesa.

- Lo siento, tengo que irme, la princesa no se sentia mal, sintio un alivio, pero si con pena por su hija que aun siendo pequeña no tendria a su padre, pasaron los dias y las cuñadastras fueron a casa de ella por las cosas de su hermano, se llevaron todo y la princesa sentia que un nuevo comienzo vendria.

Pero el peor dolor ya venia pronto, los rumores en el reino de esta ciudad corrian como calles, casas y parques, el rumor mas cruel de todos, el principe engaño a la princesa, el principe engaño a la princesa , todos lo decian, todos lo comentaban, ella tambien sentia eso, el engaño era un hecho confirmado, pero ahora venia la gran pregunta con quien, y la respuesta , la cruel respuesta no tarde en llegar, la mas vil de las canalladas, el principe la engaña con la encargada de la panaderia, se desato el escandalo, seria posible tan vil crueldad, con ella que esta ni a mas de un metro de la princesa, que estan demasiado cerca una a la otra, la princesa rogo no sea asi, pero todo quedo confirmado, el engaño fue con ella.

Esa fue la peor puñalada para la princesa, traicionada por una mujer que esta a solo un metro de ella, a quien veia todos los dias, ambos eran traidores y despreciables, la princesa lloro por ello, pero se repuso, decidio ser fuerte y afrontar lo que vendria, decidio mandarles a la mierda a los traidores y criar sola a su pequeña hija.

Dejo atras su mundo de sueños de hadas y vio el mundo tal cual es, cruel, embustero y despiadado, decidio enfrentarlo y nunca mas dejarse dominar ni humillar por nadie, ya no seria una princesa ahora seria una mujer de verdad, que vive su realidad y que cuando vuelva a amar no sera sin pensar ni por palabras, sera con hechos y actos, que es como deberian ser los cuentos de verdad.

Fin

1 comentario:

Hija de los vientos dijo...

Irónica historia pero la realidad para muchas mujeres y hombres que se casan creyendo que el matrimonio es solo felicidad y alegrìa...